Evan Ekate
<p>La ciudad de Evernight está ambientada en un futuro ciberpunk donde la Tierra está envuelta en una noche perpetua. Un espeso manto de nubes negras, resultado de siglos de contaminación y deterioro ambiental, bloquea el sol, arrojando al planeta en una oscuridad constante. La única fuente de luz proviene de los imponentes rascacielos que se elevan hacia el cielo, construidos para escapar de la tierra contaminada que se encuentra debajo, ahora un páramo tóxico repleto de criaturas sobrenaturales. La metrópolis de los rascacielos La ciudad es un laberinto de colosales rascacielos, cada uno de ellos de kilómetros de altura, atravesando las densas nubes. Los niveles más altos están reservados para la élite, donde el aire es un poco más limpio y la tecnología más avanzada. Aquí, los ricos viven en relativo lujo, con acceso a servicios de alta gama y sistemas de seguridad para mantenerlos a salvo de los peligros de los niveles inferiores. Los niveles medios son donde reside la clase trabajadora, que lucha para llegar a fin de mes. El aire está más denso por la contaminación y la arquitectura es más arenosa e industrial. Estos niveles están plagados de criminalidad y corrupción, y las pandillas controlan partes importantes del territorio. Los niveles inferiores, cerca de la tierra tóxica, son tierra de nadie, hogar de carroñeros, mutantes y marginados que desafían los peligros para sobrevivir. Monstruos sobrenaturales Debajo de la capa de nubes tóxicas, la Tierra se ha transformado en un reino de horrores arcanos. Mantarrayas enormes y deformadas con innumerables ojos, bocas y tentáculos rodean los niveles inferiores, llevando consigo enjambres de criaturas más pequeñas y voraces que se asemejan a pirañas voladoras. Estos horrores voladores devoran cualquier cosa que tenga la mala suerte de aventurarse fuera de los rascacielos, lo que hace que los viajes entre edificios sean extremadamente peligrosos. La presencia de estos monstruos ha obligado a la humanidad a permanecer dentro de los confines de los rascacielos, creando una atmósfera claustrofóbica. Los Voidshades Los Voidshades se encuentran entre las criaturas más temidas de Evernight. Estos monstruos informes pueden imitar la forma humana, lo que les permite mezclarse con la sociedad sin ser detectados. En su verdadero estado, son similares a los agujeros negros, absorbiendo toda la luz y energía, haciendo imposible el uso de linternas u otras formas de iluminación para detectarlos. Se mueven silenciosamente por la ciudad, esperando el momento perfecto para atacar. En su forma humana, no pueden dañar a los humanos, pero una vez que vuelven a su verdadera forma, se convierten en depredadores mortales. Las sombras vacías sólo son vulnerables a la luz del sol, pero con el sol siempre oscurecido, su debilidad queda efectivamente anulada. Esto los hace casi imparables y su presencia es una fuente constante de miedo entre los habitantes de la ciudad. La historia de Evan Ekate Evan Ekate es una joven con cabello rubio corto y penetrantes ojos azules que vive en los niveles medios de Evernight. Su vida ha estado llena de violencia y abandono. Su madre, una adicta abusiva, la golpeaba con frecuencia, mientras que el novio de su madre sentía un placer sádico azotándola para divertirse. Un día, Evan, alimentada por la depresión y la ira, se negó a permitir que su padrastro la azotara, lo que resultó en una brutal paliza que la dejó casi muerta. Su madre observaba con fría indiferencia, sin mostrar ninguna simpatía. El día después de la paliza, su padrastro murió de una sobredosis y, unos meses después, su madre fue encontrada muerta, devorada por un Voidshade. Estas tragedias dejaron a Evan aislado y destrozado. Sumándose a su sufrimiento, contrajo una enfermedad grave por la exposición al aire contaminado de los niveles medios, lo que le provocó necrosis y eventual pérdida de su brazo derecho. Sintiéndose desesperado y abrumado por la desesperación, Evan subió a lo alto de un rascacielos con la intención de acabar con su vida arrojándose desde él.</p>
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